A la mierda los libros de autoayuda y reflexión; Harry Haller, Armanda y Pablo
me han enseñado más del raciocinio y la pasión humanas de lo que creen. ¿Cuál
realidad?, después de leer un cronopio en disputa con un fama a la expectativa de
una esperanza.
Pero, ¡cómo no leer literatura!, si es el mejor medio de escape. Es la brisa
refrescante que me invita a danzar. Es esa agua clara, ¡turbia!, que me cautiva,
absorbe y ahoga. Es ese árbol que me enseña qué tan pequeño (y no solo de
estatura) soy.
Es la mejor basura creada por las manos del hombre. Y si no, que lo digan
aquellos inmortales como Hesse, Caicedo, González, Arango, Espinel, Rulfo,
Borges, Cortázar, Goethe… hombres fallecidos no muertos que perduran por su
esencia, es decir, desechos mentales arrojados a un caño llamado escritura.
0 comentarios:
Publicar un comentario