Leo para buscar, para encontrar en las letras lo que vagamente encuentro en el mundo, para sentarme al lado de Don Corleone mientras recibe a los invitados de la boda de su hija o para intentar que Macbeth no mate a su primo Duncan así sea en una ocasión.
Encuentro en cada autor un mundo, un espacio donde solo la fantasía literaria es capaz de impactarme y de hacerme viajar por países, épocas y lugares totalmente diferentes.
No hay lugar más indicado para formar en mí una idea de lo que está fuera de mí, sin los libros poco sabría de lo que se siente ser un combatiente de guerra o lo que siente un navegante mientras ve que su tripulación se cansa de navegar.
En pocas palabras solo puedo estar seguro que volveré a mi realidad cuando termine de escribir estas palabras y vea a mi alrededor lo que realmente soy: sin armas, sin muertos encima, sin amores inalcanzables y con una imaginación que necesita un poco más de lectura para crecer.
0 comentarios:
Publicar un comentario